La rosa,
la inmarcesible rosa que no canto,
la que es peso y fragancia,
la del negro jardín en la alta noche,
la de cualquier jardín y cualquier tarde,
la rosa que resurge de la tenue
ceniza por el arte de la alquimia,
la rosa de los persas y de Ariosto,
la que siempre está sola,
la que siempre es la rosa de las rosas,
la joven flor platónica,
la ardiente y ciega rosa que no canto,
la rosa inalcanzable.
Jorge
Luis Borges
Fervor de Buenos Aires
(1923)
El
Rosedal es hoy el corazón del Parque Tres de Febrero, viva esencia
de un pasado colmado de sucesos trascendentes, donde no faltó la
pujanza del inmigrante arraigado a nuestra tradición.
Los terrenos conocidos
como Bañado de Palermo, que abarcaban el hoy Parque Tres de Febrero y
pertenecían a Don Juan Manuel de Rosas, fueron confiscados después que
éste fuera derrocado por el Ejército Grande al mando de Urquiza, en la
batalla de Caseros el 3 de Febrero de 1852. Urquiza determina y ordena
que las propiedades pertenecientes a D.J.M. de Rosas serian de
pertenencia pública.
En la década de 1870,
según escribe Jorge Ramos, las residencias comenzaban a emplazarse
hacia el norte. El Presidente Sarmiento presentó un proyecto de
conservación y rehabilitación de la reserva que es hoy el Parque Tres
de Febrero
El 11 de Noviembre de
1875, se inaugura oficialmente el Parque Tres de Febrero. Esta
denominación coincide con la fecha en la cual se conmemora la caída
de Rosas en la Batalla de Caseros. La Primer Sección de este Parque
estaba delimitada al Este por la actual calle Ugarteche, y a el Oeste
por el Arroyo Maldonado. Este acto contó la presencia oficial del
Presidente de la República, Nicolás Avellaneda, que plantó una
"magnolia americana del bosque primitivo" que aún se
conserva.Sarmiento, para quien el árbol es un personaje importante en
su vida, pide uno cuyo nombre se desconocía y que resultó ser el
jacarandá, cuyas flores embellecen hoy las calles de nuestra ciudad.
Esta
fecha también fue para Sarmiento de suma importancia, ya que pudo ver
su obra concluída. Las obras proyectadas consistían entre otras, en la
reparquización y forestación de las calles de las Palmas,( hoy Avenida
Sarmiento), o como las llamaran sus enemigos ..."las escobas de
Sarmiento".
El
encanto del Rosedal reside en el vivo colorido de la enorme cantidad de
sus flores.
Pero
mayores serían aún sus atractivos si se diera más sencillez a algunos
contornos de los canteros y se modificara el gran puente cubierto por un
enrejado, que se destaca demasiado sin la suficiente hermosura y
elegancia.
Convendría,
además, hacer de modo que los visitantes pudieran buscar con facilidad
las variedades de rosas que desean ver, clasificándolas de una manera
clara, o bien por razas, o bien por colores, o con otro criterio.
Quizás
sería también de interés para el público poder hallar y examinar
reunidas en un cuadro especial todas las rosas nuevas de los dos o tres
últimos años, para lo cual bastaría un cantero que pudiera contener
de 150 a 200 rosales. Como regla general, cada variedad debería estar
representada por 4, 5 ó 6 ejemplares juntos.
Más información en
http://www.cedom.gov.ar/es/ciudad/paseos/index.html